Pequeñas aventuras para renovar el día a día en familia

"Sin nuevas experiencias, algo dentro de nosotros duerme. Eso que duerme, debe despertar", explicó Frank Herbert.

Aunque la mayoría de las veces planificar un viaje es divertido, el salir de la ciudad puede volverse complicado cuando faltan dos cuestiones básicas: tiempo y recursos. ¿La solución? Una pequeña, pero gran aventura: salidas por el día que alivianan el alma y energizan la mente y el cuerpo para vivir.

Todas las escapadas, -aunque sean a la vuelta de tu hogar-, son una buena razón para desconectarse y apagar los celulares por un rato. La curiosidad no siempre es congénita y a veces, debe ser nutrida. Aquí te compartimos unas ideas para que estimules la tuya y hagas florecer la de tus hijos: una jornada divertida en familia puede ayudar a la convivencia, además de crear nuevas anécdotas.

Un picnic sin cables en el aire

Si el plan es para pasar el día, nada mejor que incluya comida bien fresca con frutas de estación, una lona para dormir la siesta y mucho aire puro. Según un grupo de estudios publicados en 2010 en el Diario de Psicología Ambiental, las personas reportan sentirse más felices, saludables y vitales cuando pasan tiempo en la naturaleza. Además, exponerse al sol por treinta minutos otorga vitamina D (se crea en la piel al contacto con rayos UV), necesaria para huesos fuertes y sanos. Suficientes razones para salir bien temprano en la mañana con suficientes provisiones para disfrutar de un día al aire libre.

Tarde de aprendizaje en el museo

Es ideal para pasar una tarde en familia y estimular el pensamiento crítico y la tolerancia en tus hijos, según un estudio realizado en el año 2013 y publicado en Education Next. En la investigación también se observó que aquellos niños que iban al museo una vez, demostraban entusiasmo por volver a ir. Hay tours creados especialmente para los más pequeños, así que busca el horario y anímate a prender la llama de la curiosidad en tus chicos.

Aventura urbana en bicicleta

Las bicisendas o caminos aptos para las dos ruedas ya no son difíciles de encontrar. Pide en cualquier centro de turismo un mapa de tu ciudad y traza el recorrido que quieres hacer, las calles que transitas taciturno todos los días lograrán energizarte. ¿Por qué? El ciclismo aumenta los niveles de energía un 20 por ciento y disminuye la fatiga un 65 por ciento, según un estudio publicado en el periódico Psicoterapia y Psicosomática. Con el casco en la cabeza, termo en la mochila y bicicletas para todos, ¡anímense a descubrir la ciudad!

En contacto con el agua

Si buscas una aventura más tranquila para tu familia, una actividad en contacto con el agua puede ser ideal: pesca (siempre en forma responsable), paseo en kayak o incluso un simple paseo en las famosas 'bicicletas acuáticas' que pueblan algunos parques urbanos son algunas opciones. El ruido del agua corriendo puede funcionar como un excelente calmante, al igual que observar los peces en un acuario, según el doctor Allan N. Schwartz.

Paseo apreciando arte urbano

“Viajamos para cambiar, no de lugar, sino de ideas”, afirmó el filósofo Hipólito Taine. No es necesario cambiar de ciudad o país para sentir que vivimos una aventura. Un viaje por el arte urbano de la ciudad es una buena oportunidad para que los padres conecten con sus hijos a través de una expresión artística callejera de las nuevas generaciones: tours especializados se encuentran en la mayoría de las ciudades fácilmente por internet.

“Los padres deben saber que los niños aprenden mucho más a través de recursos gráficos ahora que en el pasado”, señaló el director de Arte de la Universidad de Northern Illinois. Un día dedicado al arte, además de nutrir la cultura de todos, puede ser la puerta de entrada a un ritual en familia.

Día de adrenalina

¿Alguna vez te has tirado en paracaídas? ¿Has probado realizar ala delta o un recorrido en parapente?  La adrenalina creada por una experiencia repentina, como saltar de un avión, manda a todo tu cuerpo un flujo de sangre rico en glóbulos rojos llenos de oxígeno, lo que estimula el sistema inmune y a las endorfinas, hormonas responsables de la alegría y el bienestar, según un artículo publicado en Psicología hoy. Una aventura tan excitante en familia puede volverse una experiencia única. Si alguien no se atreve a la prueba, la adrenalina también se siente como espectador.

Una jornada fuera de la rutina es que lo se necesita para vivir una nueva experiencia. ¿Tu familia y tú están listos para emprender una pequeña aventura? ¿cuál te resulta más atractiva?